Junio, 2011

California al Alcance de la Mano

Por Julian Dowling
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El Consejo Chile-California celebró en abril su primera reunión en San Francisco. El presidente de AmCham, Javier Irarrázaval, conversó con bUSiness CHILE sobre cómo el Consejo pretende promover la cooperación en áreas tales como desarrollo de capital humano e investigación científica.

Consejo Chile-California

¿Qué tienen en común la escritora chilena Isabel Allende y sus compatriotas el actor Cristián de la Fuente, el político y emprendedor Fernando Flores y el economista Sebastián Edwards además de ser exitosos en sus respectivas áreas? La respuesta es que todos viven en California y son miembros del Consejo Chile-California, iniciativa lanzada el año pasado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile con el objetivo de incrementar los lazos de negocios y comercio con el estado más poblado de Estados Unidos.

Chile y California tienen mucho en común incluidos climas cálidos, largas extensiones de costa en el Pacífico, exportaciones de frutas, industrias vitivinícolas y su susceptibilidad a los terremotos. La economía de California es la octava más grande del mundo y tiene más de 10 veces el tamaño de la de Chile, pero los dos tienen una historia de cooperación que se remonta a medio siglo antes.

A comienzos de la década de los 60, Chile y California suscribieron un acuerdo como parte del programa Alianza para el Progreso de John F. Kennedy. Este acuerdo volvió a lanzarse en el 2008 con la creación del Plan Chile-California: Una Asociación Estratégica para el Siglo XXI, el que ha sido respaldado por AmCham.

Cuando el Presidente Sebastián Piñera encabezó una misión de ministros y empresarios a California en septiembre del 2010, creó el Consejo Chile-California bajo el amparo del Ministerio de Relaciones Exteriores y designó como su presidente a Agustín Huneeus, enólogo chileno que vive en el Valle de Napa.

La estrategia del Consejo está dividida en tres áreas principales: desarrollo del capital humano, promoción de la investigación y el desarrollo, e incremento de las oportunidades comerciales y de negocios. Compuesto por 30 miembros incluidos artistas, empresarios, académicos y funcionarios de gobierno, el consejo realizó su primera reunión en el Hotel Ritz Carlton de San Francisco el 15 de abril.

El presidente de AmCham Chile, Javier Irarrázaval, asistió al evento junto con el Subsecretario de Relaciones Exteriores de Chile, Fernando Schmidt, y el embajador de Chile en Estados Unidos, Arturo Fermandois.

“Esta fue una de esas reuniones donde uno vuelve con la sensación de que se lograron cosas buenas”, dijo Irarrázaval a bUSiness CHILE tras su regreso a Santiago.

Los miembros acordaron crear una fundación privada en California, un directorio de hasta 14 miembros y un comité ejecutivo para gestionar las operaciones del consejo. Una vez que se forme el equipo y se contrate el personal en ambos países, se crearán comités para concentrarse en áreas específicas de cooperación tales como educación, tecnología e innovación. La nueva estructura ayudará a canalizar recursos financieros de personas, empresas y el gobierno de Chile hacia nuevas iniciativas prometedoras, indicó Irarrázaval.

El día anterior a la reunión, la delegación chilena visitó Sacramento para reunirse con funcionarios del estado incluido el gobernador de California Jerry Brown, quien asumió el cargo en enero en reemplazo de Arnold Schwarzenegger. El padre de Brown ayudó a lanzar el acuerdo original Chile–California en la década de los 60 y Brown está muy entusiasmado sobre ahondar los avances logrados por su antecesor.

Más de 20 acuerdos se han suscrito en áreas como energía, biotecnología, emprendimiento y educación, pero el consejo necesita decidir cuál respaldará, promoverá y adoptará, afirmó Irarrázaval.

Ya se han logrado algunos avances. Por ejemplo, la Oficina Nacional de Emergencia de Chile (ONEMI) participó el año pasado en un simulacro con su homólogo en California, Cal EMA, a fin de mejorar su nivel de preparación en caso de terremoto y además se han celebrado seminarios sobre temas como energía renovable y agricultura orgánica, pero es necesario hacer más, sostuvo Irarrázaval.

En enero, AmCham trajo a Chile a un grupo de inversionistas de capital de riesgo de Silicon Valley con el fin de que compartieran su experiencia y se reunieran con jóvenes emprendedores chilenos. La misión fue una continuación de la reunión de septiembre del 2010 entre inversionistas de capital de riesgo de Estados Unidos y el ministro de Economía de Chile, Juan Andrés Fontaine.

Organizada en alianza con el Ministerio de Economía, la Corporación de Fomento de Chile (CORFO), el Departamento de Comercio de Estados Unidos, la ONG Endeavor Chile y la Asociación Chilena de Administradoras de Fondos de Inversión (ACAFI), la misión fue un éxito y AmCham planea traer a Chile a otro grupo de inversionistas de capital de riesgo en el 2012.

Terminar con la Fuga de Talentos

El capital humano es otra área importante de cooperación considerando que California tiene algunas de las mejores universidades del mundo. Hoy en día, cientos de estudiantes chilenos asisten a universidades como UC Davis y UC Berkeley en virtud del programa Becas Chile.

Por ejemplo, la Universidad de Concepción suscribió un acuerdo con UC Davis en el 2009 para promover la investigación conjunta en ciencia y tecnología concentrándose en agricultura, lo que ha dado a los estudiantes de Concepción la posibilidad de estudiar en California.

“Hay un montón de chilenos jóvenes, bilingües, talentosos estudiando en California, pero muchos de ellos nunca volverán a Chile o, si lo hacen, sólo será por un breve período de tiempo”, indicó Irarrázaval.

Becas Chile exige a los estudiantes volver a Chile a trabajar por al menos dos años después de haber concluido sus estudios, pero a menudo son reclutados por empresas extranjeras mientras aún se encuentran en California. Aún si algunos regresan, la mayor parte de las empresas chilenas desconocen el talento que se están cultivando en California.

En un ejemplo de ello, Irarrázaval se reunió con dos estudiantes chilenos de doctorado de la UC Davis quienes están trabajando en la prevención de las enfermedades del salmón que han costado a la industria de acuicultura de Chile cerca de US$  2.000 millones en exportaciones perdidas. Sin embargo, ninguna de las 35 empresas salmonicultoras de Chile les ha ofrecido ayuda financiera de modo que Irarrázaval predice que terminarán trabajando en otra parte.

“Los chilenos quieren volver a Chile, pero no hay ninguna conexión con el sector privado, realmente es una pérdida de talento”, sentenció Irarrázaval.

Para poner fin a esta fuga de talento, el consejo propuso la creación de una agencia de reclutamiento que reuniría a estudiantes chilenos graduados en Estados Unidos con empresas en Chile. Atraer graduados de vuelta al país podría generar un enorme beneficio para Chile con un esfuerzo relativamente bajo. En otras palabras, son lo que Irarrázaval califica como “la fruta que está al alcance de la mano” de California.

El consejo además aspira a promover la investigación y el desarrollo en áreas donde Chile tiene una ventaja natural tales como la astronomía. Con más de la mitad de los telescopios del mundo en el norte de Chile, el Desierto de Atacama tiene el potencial para convertirse en un importante destino para astrónomos y turistas. “Ya tenemos una ruta del vino en Chile, ¿qué pasa si creamos una ruta de la astronomía?”, comentó Irarrázaval.

Fernando Flores, el presidente del Consejo Nacional de Innovación de Chile, está concentrado en aprovechar el liderazgo del país en astronomía, pero cada miembro del consejo tiene un área de interés distinta: Isabel Allende, por ejemplo, está interesada en fomentar la cooperación cultural. Esto es importante porque los consejeros deben sentir pasión por las nuevas iniciativas para invertir tiempo y dinero en ellas, dijo Irarrázaval.

El renovado Plan Chile-California es una oportunidad para que las empresas chilenas se beneficien de las excepcionales universidades y experiencia en innovación y emprendimiento del estado de la Costa Oeste. Ahora el desafío del consejo es transformar las ideas de sus miembros en acción.

“La conexión entre los dos países no se hace más fuerte mediante la suscripción de memorandos de entendimiento, se hace más fuerte cuando la gente se conecta, se relaciona y hablan unos con otros”, afirmó Irarrázaval. “Ahí es cuando pasan cosas buenas”.

Julian Dowling es editor de bUSiness CHILE