El Avance de las Negociaciones del Acuerdo Trans Pacífico
Por Julian DowlingQuinientos delegados de Chile, Australia, Brunei, Estados Unidos, Malasia, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam se reunieron en el Centro de Extensión de la Pontificia Universidad Católica de Chile, en Santiago, entre el 14 y el 18 de febrero en la quinta ronda de negociaciones para expandir el Acuerdo Estratégico de Asociación Económica Trans Pacífico (TPP).
Chile era miembro fundador del pacto comercial, antes conocido como P4, cuando este entró en vigencia en el 2006 junto con Brunei, Nueva Zelanda y Singapur. Ahora Estados Unidos y otros países están muy entusiasmados con la idea de incorporarse al acuerdo que es visto como un vehículo para la liberalización del intercambio comercial a través de la región del Asia-Pacífico.
Las negociaciones en Santiago se concentraron en temas como regulaciones de seguridad y salud, propiedad intelectual, denominación de origen y compromisos de acceso a los mercados para productos agrícolas.
“Este acuerdo se trata del proceso de integración económica y comercial más ambicioso en la historia de la región del Asia Pacífico”, señaló Jorge Bunster, quien encabeza la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (DIRECON) del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Si bien Chile ya cuenta con tratados de libre comercio con todos los países involucrados en las negociaciones -a excepción de Vietnam, con el que está en negociaciones-, la expansión del acuerdo es lo mejor para Chile, afirmó Bunster.
Los nueve países en negociaciones representan un mercado de 472 millones de personas y un producto interno bruto combinado de US$ 16.000 millones en 2009. Ampliar el acuerdo acelerará los procedimientos aduaneros, armonizará regulaciones para evitar burocracias innecesarias y significará la formación del primer pacto comercial que una a países de las costas este y oeste del Océano Pacífico.
Básicamente, si más países se unen, el pacto también podría dar a Chile acceso preferencial a mercados asiáticos de rápido crecimiento en el futuro, sostuvo Bunster.
“Al incrementar nuestro acceso a más mercados, vamos a incrementar nuestra competitividad”, indicó Bunster.
Los aranceles son parte clave de las negociaciones, pero los acuerdos bilaterales de Chile serán respectados, señaló Bunster. “Cabe destacar, que si bien existirá el universo de productos sin arancel bajo este acuerdo, en un plazo máximo de 10 años, los acuerdos con los que cuenta Chile no se verán alterados en cuanto a las concesiones ya pactadas”.
Para Estados Unidos, que tiene un TLC con Chile desde el 2003, el TPP es visto como una plataforma de lanzamiento para la intención del gobierno del presidente Barack Obama de aumentar las exportaciones estadounidenses a la región del Asia-Pacífico y de crear buenos empleos en su país.
Bunster manifestó que la posible incorporación de Estados Unidos al TPP es una señal del respaldo para el bloque comercial Asia-Pacífico, de mayor envergadura.
No obstante, no es el único acuerdo comercial multilateral de la región. Japón, China y Corea del Sur, que en la actualidad no forman parte de las negociaciones, podrían formar su propio bloque comercial en el marco de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).
Pero Bunster no descarta la incorporación de Japón y otros países al acuerdo TPP. “El ADN de este acuerdo es crecer y la incorporación de más países sería una señal muy positiva”, sostuvo.
Las regulaciones laborales son un aspecto clave de las negociaciones y en forma paralela a las discusiones de comercio, se celebró un seminario con el subsecretario de Trabajo de Chile, Bruno Baranda, para que los delegados aprendieran más sobre el mercado laboral de Chile.
Baranda destacó la estabilidad del mercado y el plan del gobierno de crear más de un millón de empleos en los próximos tres años, tras haber creado 485.000 en el 2010.
“Independientemente de la cantidad de empleos creados, la meta del gobierno es avanzar hacia una mejora en la calidad de los estándares laborales del país”, afirmó Baranda.
El subsecretario de Trabajo destacó además áreas para mejoras tal como la incorporación de más mujeres y jóvenes a la fuerza laboral, mediante la entrega de más capacitación y el aumento de la flexibilidad del mercado laboral.
Los delegados también pudieron escuchar a representantes de la agrupación sindical Central Unitaria de Trabajadores (CUT) y de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) de Chile.
Bunster comentó que un borrador del acuerdo TPP podría estar listo para la próxima ronda de negociaciones que se celebrará en Singapur en marzo. A esta, le seguirán otras tres rondas más antes de que el año termine.
Julian Dowling es editor de bUSiness CHILE