Mayo, 2010
Ayuda tras el Terremoto:

Empresas Estadounidenses Trabajan Entusiastas

Por Anthony Esposito
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En los momentos apremiantes que vive Chile, las empresas estadounidenses se han apresurado a donar dinero, suministros de emergencia y soluciones de vivienda en las áreas devastadas por el terremoto de febrero.

Luego de que Chile fuera remecido por uno de los terremotos más fuertes de los que se tenga registro, las empresas estadounidenses han respondido mediante la donación de dinero así como también de suministros de emergencia muy necesarios, viviendas provisorias y tecnología de las comunicaciones.

Hasta marzo, las empresas estadounidenses habían donado más de US$ 6 millones además de los US$ 10 millones ya comprometidos por el Gobierno estadounidense como ayuda por el terremoto.

“La Embajada ha trabajado estrechamente con las autoridades chilenas para garantizar que nuestra ayuda satisfaga necesidades de corto plazo -como agua, refugio, energía y transporte- pero que también tenga un impacto a largo plazo en las áreas afectadas”, sostiene el agregado de prensa de la Embajada de Estados Unidos en Chile, Paul Watzlavick.

Tal como en muchos otros países afectados por desastres naturales, el sector privado de Estados Unidos ha encabezado las iniciativas de ayuda. Empresas multinacionales como Microsoft, Walmart, Procter & Gamble y Walt Disney vieron como una obligación moral hacer todo lo que pudieran por ayudar y sus empleados, muchos de los cuales tienen familias afectadas por la catástrofe, de todos modos se hicieron el tiempo para trabajar como voluntarios.

Las formas de la ayuda variaron de caso en caso -algunas compañías entregaron donaciones extraordinarias, mientras que otras han adoptado un enfoque de más largo plazo- pero todas comparten el deseo común de ayudar a sus empleados y clientes en Chile a ponerse nuevamente de pie.

Por supuesto, el dinero es bienvenido. Empresas como la consultora estadounidense de minería MWH y el conglomerado multinacional 3M optaron por hacer donativos a través de la organización sin fines de lucro Un Techo Para Chile, la versión chilena de Habitat for Humanity, entidad local que ha construido miles de soluciones de vivienda de bajo costo, o mediaguas, para dar refugio a quienes perdieron sus hogares.

Otras empresas, como la firma aeroespacial nacida en Chicago, Boeing, hicieron donaciones a la Cruz Roja Americana que “ya cuenta con el conocimiento, las capacidades y la experiencia para tomar las mejores decisiones sobre cómo deberían distribuirse los fondos”, señala la vocera de la empresa Karen Forte.

Compañías como Walt Disney concentraron su atención en los niños afectados por el terremoto. Walt Disney donó US$ 50.000 a la Cruz Roja y a United Way para reconstruir escuelas, entregar atenciones de salud a las víctimas quemadas y donar juguetes y videos para ayudar a los niños a despejar sus mentes y alejarlas del desastre.

La educación es también el centro de atención de la segunda etapa de ayuda de 3M en asociación con United Way. En la primera etapa, 3M donó fondos a Un Techo Para Chile así como también productos de primera auxilios a la Cruz Roja y al cuerpo de bomberos del país.

Otras empresas se involucraron directamente con las comunidades locales mediante la donación de generadores eléctricos, la entrega de asistencia sicológica, la donación de alimentos y artículos de aseo personal, la limpieza de escombros y la provisión de soluciones de comunicaciones.

Tras el terremoto, la primera prioridad de Microsoft -la gigante de software con sede en Seattle- fue asegurarse de que sus empleados y sus familias estuvieran a salvo. Cada vez que pudo, también contactó a tantos clientes como le fue posible usando Twitter y Facebook debido a los problemas con las redes de telefonía y correo electrónico.

En alianza con la empresa de telecomunicaciones Entel, Microsoft también ayudó a la gente a contactarse con sus parientes en zonas afectadas mediante la oferta de Internet gratuita en la devastada ciudad de Concepción.

El proyecto, conocido como ChileConect@Chile, involucró la instalación de un contenedor dotado de 15 computadores conectados a Internet. La meta es entregar 20 de estos contenedores a Concepción para fines de mayo y 30 más en los próximos meses, afirma Luiz Marcelo Marrey, gerente general de Microsoft Chile.

“Como una empresa de tecnología pensamos que podríamos hacer una diferencia al construir puentes virtuales de manera que la gente pudiera reconectarse con sus familias y amigos”, sostiene Marrey de Microsoft Chile. 

Microsoft donó US$ 50.000 a la organización chilena sin fines de lucro Hogar de Cristo y lanzó la campaña mundial 1+1, en la que la empresa dona un dólar por cada dólar aportado por sus empleados de todo el mundo.

Pero la empresa no se detiene ahí. Microsoft también planea organizar programas de capacitación para mujeres, empresarios jóvenes y adultos mayores en las áreas afectadas, con el fin de mejorar su empleabilidad y calidad de vida.

El gigante de software de Bill Gates no es la única multinacional estadounidense involucrada en las iniciativas de ayuda. Walmart, la mayor empresa minorista del mundo y la firma que compró la cadena chilena de supermercados D&S a comienzos de 2009, también ha desempeñado un papel importante.

Muchas de las tiendas de Walmart en Chile bajo el nombre de Lider, se vieron dañadas por el terremoto, o saqueadas en los días posteriores a la catástrofe antes de que tropas del Ejército restablecieran el orden. Los esfuerzos de la empresa para reparar y reabastecer sus tiendas y centro de distribución en Concepción se vieron complicados aún más por los daños que sufrieron los caminos y puentes.

No obstante, pese a la magnitud del desastre, Walmart reabrió sus tiendas en cuestión de días y ayudó a distribuir las donaciones en alimentos y ropa en las áreas más afectadas. Además donó US$ 1,4 millones a la teletón Chile Ayuda a Chile.

“Nos concentramos en lo que sabemos hacer bien, que es la distribución eficiente de mercancías”, afirma el gerente de asuntos corporativos de D&S, Claudio Hohmann.

Agua Potable

Con una capitalización de mercado mayor que el PIB de Chile y operaciones en más de 180 países, el fabricante estadounidense de bienes de consumo Procter & Gamble (P&G) tiene la fuerza financiera y el alcance para llevar ayuda rápidamente a cualquier parte del mundo después de un desastre natural.

“Tan pronto como se produjo esta tragedia comenzamos a pensar cómo aprovechar la ventaja que tenemos como una empresa internacional con el fin de ayudar a Chile”, comenta el gerente de asuntos externos de P&G, Germán Sáenz.

Tal como lo hizo tras el terremoto que remeció a Haití, P&G entregó sachets para el tratamiento domiciliario de agua a través de su programa Safe Drinking Water que entregó más de 2 millones de litros de agua potable segura a los chilenos.

Pero P&G no paró ahí. Sus marcas Ariel, Pampers y Oral-B están trabajando en conjunto con la Junta Nacional de Jardines Infantiles de Chile (Junji) para reemplazar cinco jardines infantiles destruidos por el terremoto y posterior maremoto.

P&G además donó 1 millón de pañales Pampers, 12.000 linternas y US$ 200.000 para la reconstrucción. En total, la empresa ha donado más de US$ 1 millón.

Sin embargo, no toda la ayuda ha provenido de grandes empresas. La organización estadounidense sin fines de lucro The Nature Conservancy (TNC) tiene fuertes vínculos con las comunidades de pescadores artesanales, muchas de las cuales fueron destruidas por el terremoto y el posterior tsunami.

En las regiones más afectadas como la remota Isla Mocha cerca de la desembocadura del río Tirúa en la región del Bío Bío, la caída de las líneas de transmisión eléctrica mantuvo a los habitantes a oscuras durante días después del terremoto, pero TNC envió alimentos y un generador de electricidad a la isla donde 40 familias perdieron sus hogares.

La asistencia forma parte de la estrategia de largo plazo de TNC para ayudar a las comunidades de pescadores a trabajar en armonía con el medio ambiente, indica el vocero de TNC Francisco Solís.

La Ayuda de Georgia

Los chilenos que viven en Estados Unidos también fueron en ayuda de su patria. La Cámara Chileno Americana de Comercio del Sur (CACS, por su sigla en inglés), ProChile -la rama de promoción de las exportaciones del Gobierno de Chile- y el consulado de Chile en Atlanta organizaron la campaña “Georgia Ayuda a Chile” para reunir dinero para Un Techo Para Chile.

Con el respaldo de las familias chilenas en Atlanta, CACS además envió un contenedor lleno de productos de emergencia para ayudar en los esfuerzos de socorro.

Pero las empresas chilenas no están esperando a que la ayuda llegue del extranjero. La empresa local de celulosa y productos de madera Celulosa Arauco y Constitución, que es propiedad del conglomerado chileno forestal y de combustibles Copec, donó US$ 3 millones a la teletón Chile Ayuda a Chile y ha distribuido alimentos, agua, combustibles y medicamentos en las áreas afectadas.

La totalidad de las 36 plantas de Arauco en el sur de Chile se paralizaron por el terremoto y producto del maremoto se perdió un aserradero, pero todas las unidades han reanudado sus operaciones excepto la planta de celulosa de Constitución y la Línea 2 de la planta de celulosa Arauco.

“El terremoto y el tsunami golpearon justo donde se ubican nuestras plantas”, indica el gerente de asuntos corporativos y comerciales de Arauco, Charles Kimber, quien añade que la empresa ha estado trabajando las “24 horas del día, los 7 días de la semana” en iniciativas de ayuda y reconstrucción durante los últimos dos meses.

Arauco colaboró con la situación de seguridad tras el terremoto, ayudó a limpiar escombros y facilitó el uso de dos unidades de producción para construir soluciones provisorias de vivienda.

En conjunto con la Pontificia Universidad Católica de Chile, Arauco también entregó asistencia psicológica a 25 municipios costeros que incluyó a empleados municipales, profesores, líderes de la comunidad y empresarios. La asistencia a estas sesiones superó las 700 personas.

“La catástrofe nos puso en una situación que nunca imaginamos. Puso a toda nuestra organización a prueba y estamos felices de haber respondido tan bien”, comenta Kimber.

El invierno del hemisferio austral pronto traerá frías lluvias y fuertes vientos al sur de Chile, pero miles de chilenos que perdieron sus hogares y sustentos han encontrado refugio y respaldo gracias a la generosidad de empresas como Walmart, Microsoft y Arauco.

Ya sea mediante la donación de dinero a organizaciones como Un Techo Para Chile o la entrega de ayuda humanitaria extremadamente urgente, las empresas estadounidenses y sus empleados han dado un ejemplo, mostrando por qué la Responsabilidad Social Empresarial no es sólo un slogan.

Anthony Esposito trabaja para Dow Jones Newswires en Santiago.

 

 

Ayuda de AmCham por el Terremoto


AmCham Chile está comprometida para fomentar que el sector privado ayude en la reconstrucción satisfaciendo las necesidades y requerimientos definidos por el Gobierno de Chile. AmCham está trabajando con las
Oficinas Especiales de Emergencia y de la Reconstrucción para obtener directrices sobre cómo suplir las necesidades más apremiantes y garantizar que las donaciones se encausen de la manera más efectiva posible.


Con el fin de facilitar el proceso de donaciones para empresas e individuos que quieran ayudar a quienes resultaron afectados por el terremoto y el maremoto, AmCham está trabajando con la Corporación de Ayuda al Niño Quemado (Coaniquem), Sociedad Activa (la rama chilena de
United Way) y la campaña de pesca artesanal Mar de Esperanza con el fin de coordinar la ayuda en las áreas de salud, educación y productividad, respectivamente.

 

Para más información: http://www.amchamchile.cl/quakevictims