Junio, 2008

Doble Tributación

Por Gideon Long
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Chile está tratando de establecerse como una plataforma de inversión para América Latina, pero necesita más acuerdos para evitar la doble tributación si ha de emular el éxito en Asia de países como Singapur y Malasia. En respuesta a ello, Chile está tratando de llenar los vacíos en su red de convenios para evitar la doble tributación y actualmente está negociando con alrededor de una docena de países, incluidos China, India, Australia y -el más importante de todos- Estados Unidos.

En los 18 años que han transcurrido desde el regreso de la democracia al país, Chile ha convertido la negociación de tratados bilaterales en parte de su cultura. A la fecha el país ha suscrito acuerdos de libre comercio con más de 50 países y convenios para evitar la doble tributación con más de una docena, así como también una serie de acuerdos bilaterales en otros ámbitos.

Pocos países en el mundo han sido tan prolíficos en la mesa de negociación. Pero aún queda mucho trabajo por hacer si Chile ha de convertirse en un centro de inversión para América Latina de la manera en que, digamos, lo han hecho Singapur y Malasia en el caso de Asia. Ambas naciones cuentan cada una con más de 50 convenios para evitar la doble tributación, muchos de los cuales corresponden a tratados exhaustivos que cubren de todo desde impuestos al transporte aéreo y marítimo hasta manufacturas. Esto les ha permitido obtener ganancias a partir de inversiones no sólo al interior de sus propias fronteras, sino que también de estados asiáticos vecinos.

Chile está comenzando a hacer algo similar. “Tenemos convenios para evitar la doble tributación con países a los que algunos inversionistas no pueden acceder directamente, porque no tienen acuerdos de doble tributación con ellos”, señala Liselott Kana del Servicio de Impuestos Internos (SII) de Chile.

“Para esos inversionistas, establecerse en nuestro país, hacer negocios y realizar inversiones desde acá les permite aprovechar esos beneficios”, sostiene Kana.

Sin embargo, si bien Chile ha suscrito convenios para evitar la doble tributación con muchos de sus principales socios comerciales, incluidos Argentina, Brasil, Canadá, España, México, Perú y Reino Unido, hay vacíos que deben llenarse. En un sondeo realizado en el 2005 por la AmCham y la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), el 41% de las multinacionales que utilizaban a Chile como una plataforma de inversión señalaron que había sido sometidas a una doble tributación.

En respuesta a ello, Chile está tratando de llenar los vacíos en su red de convenios para evitar la doble tributación y actualmente está negociando con alrededor de una docena de países, incluidos China, India, Australia y -el más importante de todos- Estados Unidos.

“Los convenios para evitar la doble tributación están muy de moda ahora”, afirma Omar Morales, socio y experto en doble tributación de Montt y Cía., firma de abogados con sede en Santiago. “Incluso estamos en negociaciones con Cuba.”

¿Por Qué Convenios para Evitar la Doble Tributación?

Pero esos convenios no se tratan únicamente de atraer inversión extranjera a Chile. También guardan relación con la maximización de la inversión chilena en el extranjero.

Uno sólo tiene que analizar la rápida expansión de las firmas minoristas chilenas en Perú, Argentina y Colombia para ver que, a medida que las empresas chilenas crecen más que su mercado interno, sus operaciones en otras zonas del continente se están volviendo cada vez más importantes. Ello inevitablemente trae consigo pasivos tributarios adicionales, lo que hace que los convenios para evitar la doble tributación sean aún más vitales.

“Chile ha incrementado tanto sus exportaciones como sus inversiones en el extranjero, en particular en América Latina, de modo que no se trata sólo de atraer inversionistas extranjeros con beneficios tributarios", indica Kana. "También se trata de asegurarse de que nuestros inversionistas reciban beneficios similares en otros países”.

LAN, la emblemática aerolínea de Chile, es un buen ejemplo de una empresa sometida a la doble tributación. Además de su personal local, la empresa cuenta con más de 100 empleados que viven y trabajan a tiempo completo en alrededor de 13 países del mundo.

En algunos casos, la presencia de LAN en el otro país es mínima. En Nueva Zelanda, por ejemplo, emplea a un ingeniero para que se encargue de los aviones en sus rutas transpacíficas, pero eso es suficiente para hacer que la empresa deba pagar impuestos neozelandeses. Por tanto, para una empresa como LAN, mientras más convenios para evitar la doble tributación pueda acordar Chile, mejor para el negocio.

Si bien Chile ahora ha firmado más de dos docenas de convenios para evitar la doble tributación, aún no tiene uno con Estados Unidos. Los dos países han estado en negociaciones por casi una década, pero un acuerdo definitivo sigue siendo escurridizo.

Fuentes diplomáticas dicen que el bosquejo del acuerdo está listo, pero que las negociaciones se han estancado por el delicado tema del secreto bancario. Y, por ahora al menos, parece que un acuerdo final todavía está lejos.

“Gente cercana a las negociaciones me ha dicho que el secreto bancario es un gran problema”, comenta Morales. “Desde el 2001, Estados Unidos se ha vuelto mucho más agresivo sobre el acceso a la información bancaria debido al lavado de dinero, incluido el lavado de dinero para financiar el terrorismo”.

Cuando los vuelos 11 de American Airlines y 175 de United Airlines se estrellaron contra las Torres Gemelas el 11 de septiembre del 2001, el mundo cambió en un millón de formas distintas. Y una consecuencia de los atentados fue que el Gobierno de Estados Unidos comenzó a mostrar mucho más interés en las actividades de empresas con sedes en el extranjero que tuvieran potenciales vínculos con el terrorismo internacional.

Hoy en día, cuando los negociadores estadounidenses se sientan a discutir un convenio para evitar la doble tributación con otro país, son mucho más exigentes de lo que eran antes del 11 de septiembre. Guiados por el IRS, el servicio tributario estadounidense, exigen información detallada sobre las actividades de empresas con sede en el país con el que están negociando.

Para muchos países, incluido Chile, esas demandas de Estados Unidos son simplemente demasiado rígidas. El Gobierno en Santiago tiene dudas en cuanto a abrir su sistema bancario al escrutinio externo y, por esa razón, las negociaciones sobre un acuerdo de doble tributación se estancaron.

Chile no está solo. Desde los atentados del 11 de septiembre, los negociadores estadounidenses de convenios para evitar la doble tributación han llegado prácticamente a un punto muerto alrededor del mundo. En América Latina, Estados Unidos sólo tiene dos convenios vigentes para evitar la doble tributación -con México y Venezuela- y ambos datan de antes de los atentados del 2001.

Incentivos

Pero, si bien el secreto bancario es sin duda el principal obstáculo para que Chile y Estados Unidos cierren un convenio a fin de evitar la doble tributación, también hay otros problemas. Abogados de derecho tributario afirman que ambas partes carecen de incentivos para llegar a un acuerdo.

En lo que respecta a la tributación personal, los residentes estadounidenses en Chile ya reciben un generoso alivio en Estados Unidos para compensar los impuestos que pagan en Chile. En la actualidad, un estadounidense que vive y trabaja en Chile está exento de pagar impuestos en Estados Unidos por ingresos de hasta US$ 85.700. Según fuentes cercanas a las negociaciones, algunas empresas estadounidenses en Chile también están menos que entusiastas sobre un convenio para evitar la doble tributación. Temen que un acuerdo de ese tipo alentará a otras empresas estadounidenses a invertir en Chile, lo que significaría más competencia.

En el lado chileno de la ecuación, las empresas que invierten en el extranjero están facultadas a ciertas exenciones tributarias sobre sus inversiones. Y, como resultado, sólo tienen un moderado interés en un convenio para evitar la doble tributación con Estados Unidos.

“No hay mucho agobio en Chile sobre la falta de un acuerdo con Estados Unidos”, sostiene Franco Brzovic, abogado en derecho tributario y socio de Pérez Donoso y Cía, firma de abogados con sede en Santiago. “En virtud del sistema chileno, las empresas que invierten en el extranjero pueden obtener un crédito fiscal por hasta un 30% del impuesto pagado en el país extranjero”.

Parte del problema es que, mientras los países latinoamericanos incluido Chile envían toneladas de bienes a Estados Unidos cada año, no tienden a invertir mucho en su vecino del norte. La relación es principalmente de comercio más que de inversión.

Y, debido a que sus inversiones son modestas, los pasivos tributarios de las empresas latinoamericanas en Estados Unidos también son relativamente pequeños. “Los convenios para evitar la doble tributación siempre son más beneficiosos para el país de donde proviene la inversión más que para el país que recibe la inversión”, destaca Morales.

Pero, para el presidente de la AmCham, Mateo Budinich, el tratado de libre comercio de Chile con Estados Unidos, que entró en vigencia el 2004, no estará completo hasta que los dos países “cierren el círculo” mediante la suscripción de un acuerdo de doble tributación. Entonces, ¿qué podría materializar un acuerdo de este tipo?

La respuesta, según parece, radica en la apuesta de Chile por convertirse en miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El país para convertirse en miembro, debe superar numerosos obstáculos regulatorios, incluido un riguroso examen de su legislación bancaria.

Chile podría verse obligado a flexibilizar su normativa sobre secreto bancario con el fin de satisfacer los requisitos de la OCDE. Y eso, según abogados y diplomáticos, podría ser suficiente para satisfacer a Estados Unidos y conducir a la suscripción de su largamente esperado convenio para evitar la doble tributación.

“Que Chile se incorpore a la OCDE ciertamente cambiaría los parámetros y el contexto de las negociaciones con Estados Unidos sobre el acuerdo tributario”, asevera Budinich.

Aún no se ha fijado una fecha para el acceso de Chile a la OCDE y, basado en anteriores experiencias, el proceso podría demorar varios años. Sin embargo, Chile está ansioso por completarlo para el 2010, en el marco de las celebraciones de su bicentenario.

De tener éxito, entonces quizás, finalmente, Chile y Estados Unidos terminarán la tarea de acordar un convenio para evitar la doble tributación.

Gideon Long se desempeña como periodista freelance en Santiago. Además trabaja para la BBC.

Convenio para Evitar la Doble Tributación de Chile (Hasta mayo del 2008)

Vigentes: Argentina, Brasil, Canadá, Croacia, Dinamarca, Ecuador, Francia, México, Nueva Zelanda, Noruega, Perú, Polonia, Corea del Sur, España, Suecia y Reino Unido.
Suscritos y en espera de su ratificación: Bélgica, Colombia, Irlanda, Malasia, Paraguay, Portugal, Rusia, Suiza y Tailandia.
En negociación: Australia, Austria, China, Cuba, República Checa, Finlandia, Hungría, India, Italia, Kuwait, Holanda, Estados Unidos, Uruguay y Venezuela.