Una Cuestión de Cultura
El mes pasado Chile celebró un importante seminario, donde se reunieron distintos sectores del país, para celebrar el Día de la Propiedad Intelectual. La misma semana, la oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos (USTR, por su sigla en inglés) confirmó que Chile permanecería en la lista de Priority Watch relativa a cuestiones de propiedad intelectual. ¿Por qué la aparente contradicción?
El que Chile permanezca en la Priority Watch List refleja las preocupaciones de Estados Unidos en lo relativo a la protección de información y temas vinculados, como se define en el Tratado de Libre Comercio entre Chile y Estados Unidos, con la piratería como con la falsificación. Estados Unidos cree que Chile aún debe avanzar antes de cumplir plenamente con el acuerdo. Chile, por otro lado, ha manifestado que ha cumplido a cabalidad el tratado.
Estados Unidos tiene una larga tradición de sólida protección legal de la propiedad intelectual en una economía que, hoy en día, se basa en el conocimiento y donde los puestos de trabajo se crean basados en los servicios que se entregan. En otras palabras, la propiedad intelectual es uno de los pilares fundamentales de la economía de la nación norteamericana.
La economía de Chile se basa en la producción de bajo costo y los abundantes suministros de materias primas, así como también en una sólida administración macroeconómica. Esta receta ha generado resultados asombrosos para el país y su gente durante un período sostenido de tiempo. Pero cada vez han surgido más desafíos debido a las presiones competitivas vinculadas a la apreciación del peso chileno y los mayores niveles de competencia de productores de sus exportaciones no relacionadas con los recursos naturales. Cabe destacar que la significativa mejora de otras economías de América Latina, así como de otros mercados emergentes, ha traído como resultado niveles relativamente bajos de competitividad para Chile, en especial de bienes que involucran un alto componente de costos de mano de obra.
fórmula se verá cada vez más presionada, un resultado natural del éxito y los mayores niveles de ingreso per cápita de Chile. El país necesitará avanzar más rápidamente hacia una economía basada en el conocimiento, pero el conocimiento sólo se paga si pertenece a alguien, si alguien tiene la posesión del activo. Esto presenta un desafío clave a futuro para el país.
La celebración del mes pasado del Día de la Propiedad Intelectual en Chile fue significativa. El hecho de que una universidad, la ministra de Cultura, el ministro de Economía y la comunidad empresarial participaran en el evento muestra que la nación reconoce la importancia del tema, que requiere el compromiso y la coordinación de todo el país. Este tipo de atención sólo se ve cuando un tema es visto como transformador.
Algunos podrían decir que éste es un pequeño comienzo, pero eso es olvidarse de lo central. El mismísimo hecho de que ese evento se realizara y convocara una amplia participación refleja la creciente comprensión en Chile de que la propiedad intelectual es clave para el desarrollo del país.
Cuando se analiza bajo estos parámetros, queda claro que lo que separa a la decisión de la USTR de mantener a Chile en la Priority Watch List y la celebración de Chile de su primer Día de la Propiedad Intelectual es una brecha cultural que se basa en la importante diferencia que existe en las etapas de desarrollo de los dos países. Esto presenta una oportunidad para trabajar conjuntamente sobre la base de un valor compartido: el compromiso de los Gobiernos de las dos naciones, sus empresas y sus pueblos con un mejor estándar de vida en un mundo donde el progreso depende cada vez más del conocimiento.
En lugar de mostrar frustración como han hecho muchos en lo que respecta al tema de la propiedad intelectual, nosotros en AmCham estamos complacidos de que una vez más podamos fundar nuestro plan de trabajo en valores compartidos. Aplaudimos la primera celebración del Día de la Propiedad Intelectual de Chile. Sabemos que las diferencias sobre la Priority Watch List destaca la distancia que aún debe salvarse. Más aún, el hecho de que éste sea el segundo año en que Chile aparezca en la lista significa que todos nosotros debiéramos concentrarnos en el tema con un sentido de urgencia cada vez mayor.
El evento del mes pasado ayudó a que la labor avanzara de una manera positiva. Nosotros en AmCham seguimos comprometidos para ayudar de cualquier forma posible a acelerar este cambio cultural y a asegurar que, en el proceso, Chile y su pueblo crezcan y prosperen en el mundo basado en el conocimiento.