Más Barato, Más Rápido y Mejor:
Por John Murphy y Tara GalvinEn este artículo, publicado por primera vez en Latin Business Chronicle, John Murphy y Tara Galvin de la Cámara de Comercio de Estados Unidos instan a los países latinoamericanos a concentrarse en mejorar la logística del comercio internacional como clave para aumentar su competitividad a nivel mundial.
Si las naciones de América Latina y el Caribe necesitaban una advertencia más que les indicara que se estaban quedando atrás en la competencia mundial con China y otros dinámicos mercados asiáticos, ésta llegó a comienzos de noviembre como un usualmente inocuo informe del Banco Mundial. Titulado “Connecting to Compete: Trade Logistics in the Global Economy” (Vincularse para Competir: La Logística del Comercio Internacional en la Economía Mundial), el informe incluye un nuevo índice de desempeño logístico (LPI, por su sigla en inglés) que entrega una evaluación internacional profunda del desempeño de la cadena de suministros y la logística del comercio internacional.
¿Qué es la logística de comercio internacional y por qué es importante? La logística del comercio internacional es la forma corta para referirse a la gama de servicios y procesos involucrados en el traslado de mercaderías de un país a otro: “desde procedimientos en aduana, costos de logística y calidad de la infraestructura hasta la capacidad de rastrear y monitorear embarques, puntualidad en llegar a destino y competencia de la industria local de logística”, como explica el estudio del Banco Mundial. Con el comercio internacional creciendo respecto del PIB -el valor de las exportaciones e importaciones combinado es equivalente al 28% del PIB de Estados Unidos, al 68% de México y al 83% de Chile– la eficiencia de la logística de comercio internacional se vuelve extremadamente importante.
Para sorpresa de muchos, China superó a cada uno de los países de América Latina y el Caribe en el índice LPI. Esto es notable desde varios puntos de vista, no sólo porque China tiene un ingreso per capita y otros indicadores de desarrollo muy inferiores a muchos países latinoamericanos de ingresos medios. Junto con China, otras seis economías en la zona emergente de Asia -Singapur, Hong Kong, Taiwán, Corea del Sur, Malasia y Tailandia- también ocuparon un mejor lugar en el ranking que cada país latinoamericano y caribeño incluido en el índice. Chile ocupó el lugar más alto (32) en la región latinoamericana, México ocupó el 56 y Brasil, el 61, ubicándose detrás de la mayoría de las economías de Europa y Asia. (Estados Unidos ocupó el puesto número 14 en el LPI.)
La competencia en la economía global de hoy en día ha hecho evidente el costo de la logística de comercio internacional ineficiente. Estudios han demostrado que las ineficiencias en aduanas y puertos de América Latina y el Caribe suman entre un 5% y un 25% al costo del comercio. En momentos en que los aranceles promedio para las importaciones en la región han caído en cerca de un 10%, el costo de puertos y aduanas ineficientes se cierne como una barrera significativamente alta para el comercio.
La Agenda de Facilitación Comercial
Desde una perspectiva comercial, ¿por qué importa el campo de la logística de comercio internacional? Tres razones se destacan: costo, rapidez y confiabilidad. Las reformas en este sector, a menudo denominadas facilitación comercial, incluyen medidas para hacer que el curso del comercio sea más barato, más rápido y más confiable al hacer que los procedimientos en los puertos y aduanas sean más eficientes.
La comunidad empresarial concuerda firmemente con los hallazgos del Banco Mundial y otros investigadores académicos. En septiembre, la Asociación de Cámaras Americanas de Comercio en Latinoamérica (AACCLA), cuyas 23 AmCham miembro representan a cerca del 80% de la inversión estadounidense en América Latina y el Caribe, publicó los resultados de una encuesta a sus miembros en la que se analizaron temas de importancia para el próximo año. Más de 500 líderes de negocios en 22 países participaron en el sondeo.
Los resultados son un llamado a actuar. Un 62% de los encuestados calificaron las reformas de facilitación comercial como la mayor prioridad antes de una docena de otras prioridades comerciales, incluidas cuestiones clave como la aprobación de tratados de libre comercio pendientes, la lucha contra las falsificaciones y la piratería, y la obtención de tratados que eviten la doble tributación. En pocas palabras, la facilitación comercial es una prioridad urgente para América.
Tradicionalmente, la agenda de facilitación comercial se ha concentrado en requerimientos y procedimientos de aduana, eficiencia portuaria, calidad de infraestructura, el entorno regulador general, la automatización y el empleo del comercio electrónico. El informe del Banco Mundial sugiere que los encargados de establecer las políticas debieran añadir a esta agenda medidas para liberalizar mercados de servicio con el fin de asegurar que servicios privados competitivos y de calidad estén disponibles en sectores tales como transporte en camiones, almacenamiento y operación de aduanas.
Costo, Rapidez y Confiabilidad
De todos los factores que recomiendan la facilitación comercial como una reforma prioritaria, el costo está en la primera línea. En el ampliamente elogiado informe del Banco Mundial Doing Business 2008, se entregan los costos del comercio transfronterizo de 178 países. En toda América Latina, estos costos son inusualmente altos, en especial si se comparan con los de mercados emergentes de Asia.
Por ejemplo, en México el costo de importar un contenedor de 20 pies es de US$ 2.411 y el de exportarlo es de US$ 1.302. En Brasil, el costo de importación es de US$ 1.240 y el costo de exportación es de US$ 1.090. En contraste, en China y Singapur, el costo de importación por contenedor es de US$ 430 y de US$ 367, y el de exportación es de US$ 390 y US$ 416, respectivamente. Chile destaca como líder en América Latina con un costo de importación de US$ 685 y un costo de exportación de US$ 645 por contenedor. Con esta disparidad de costos, queda claro por qué estas economías latinoamericanas están teniendo problemas para competir.
La velocidad de la logística de comercio internacional es igualmente clave y nuevamente la comparación con Asia es poco halagadora para América Latina y el Caribe. Según Doing Business 2008, el tiempo promedio para que los contenedores salgan de aduana y otros procedimientos en Sudamérica es de 25,8 días para las importaciones y de 22,2 días para las exportaciones. Esto se compara con el líder mundial, Singapur, donde las importaciones promedian tres días y las exportaciones promedian cinco días en salir de aduana.
“La rapidez en llegar al mercado” importa muchísimo en el mercado globalizado de hoy en día. Sin embargo, el informe Doing bUSiness sugiere que la mayoría de las economías de Latinoamérica y el Caribe están desaprovechando una potencial ventaja sobre sus rivales asiáticos. La relativa proximidad de la región a los mercados de Estados Unidos, Canadá y Europa es una ventaja competitiva clave sobre Asia, pero se está despilfarrando.
Vinculante a los costos y la velocidad está la confiabilidad, cuya importancia se destaca en el informe “Connecting to Compete”. Cuando se intenta mejorar la confiabilidad en la logística de comercio internacional es crucial analizar ampliamente los servicios de logística de un país. A su manera, el informe sugiere que los encargados de establecer las políticas debieran incorporar a la agenda tradicional de facilitación comercial medidas para liberalizar los mercados de servicios. Hacerlo ayuda a garantizar que haya servicios de logística competitivos y de calidad disponibles. Una mayor confiabilidad en la cadena de suministro contribuye a que haya una mayor inversión directa, oportunidades de diversificación para el mercado de exportación y un entorno de intercambio comercial en general más sólido y competitivo.
Vale la pena destacar que los avances en la liberalización de servicios figura entre las muchas virtudes de los recientes tratados de libre comercio. El ex ministro de Economía de El Salvador Miguel Ernesto Lacayo comentó frecuentemente durante la campaña para la aprobación de del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, República Dominicana y América Central (CAFTA-DR) que el acuerdo implicaría 15 años de reformas económicas. Al combinar las reformas en aduanas con el aumento de la capacidad comercial y la liberalización de los servicios así como también un mayor respeto por el imperio de la ley, los recientes tratados de libre comercio tales como el implementado en el 2004 entre Chile y Estados Unidos hacen precisamente lo que el informe del Banco Mundial recomienda.
La Visión de los Clientes de Logística de Comercio Internacional
Fuera de los sectores propios de logística de comercio internacional y transporte, los consumidores de estos servicios también están prestando más atención a la importancia de la facilitación comercial. Jeanne Broad, director de comercio internacional de General Motors Corporation, ha instado a que haya un mayor enfoque en las reformas de facilitación comercial en el contexto del mayor mercado de América Latina: Brasil:
“Si bien Brasil ha hecho avances importantes en modernizar sus procesos aduaneros, los costos de transacción siguen siendo sustancialmente mayores en Brasil que en Estados Unidos. Por ejemplo, GM Brasil tiene más de 70 trabajadores de servicio, que representan un costo de más de US$ 4 millones anuales, procesando importaciones y exportaciones. De ellos, nueve están dedicados a solicitar declaraciones de aduana de proveedores de modo que GM Brasil pueda preparar los certificados de origen para calificar a los programas preferenciales de comercio. Estos nueve se concentran en unos 10.000 partes mientras que, en contraste, GM Europa tiene solo a 2,5 personas solicitando declaraciones para 200.000 partes”. Desafortunadamente, este ejemplo no es exclusivo de la industria automotriz o de Brasil.
Para la gran cantidad de firmas a lo largo de la economía que dependen del sector de logística de comercio internacional para hacer que sus productos lleguen al mercado, Broad destaca que hay consenso sobre un número notable de reformas prioritarias. Éstas incluyen:
· Mejorar el uso de la tecnología con el fin de reducir la cantidad de transacciones que se realizan en papel;
· Armonizar los requerimientos de datos para las declaraciones de exportación e importación;
· Renovar los requisitos de garantía de bonos sobre los bienes que se liberan antes; y
· Hacer más expedito los tiempos de paso por la frontera de importaciones de bajo riesgo.
Un Desafío Global
Para los encargados de establecer la política y los líderes de negocios que buscan una guía para la reforma, la buena noticia es que el camino ha sido allanado. El proceso del Foro de Cooperación Asia-Pacífico (APEC) ha sido bueno para las promesas de facilitación comercial y permitió que sus 21 economías miembro obtuvieran los beneficios de un mayor intercambio comercial. Esto quedo demostrado por el éxito del Plan de Acción para la Facilitación Comercial de la APEC, que se lanzó en el 2002.
Subrayando la utilidad de metas específicas vinculadas a los resultados, los ministros de la APEC cumplieron el objetivo establecido por el Plan de Acción de una reducción del 5% en los costos de transacción (un equivalente aproximado de la logística del comercio internacional) en apenas tres años. Las economías de la APEC están trabajando en la actualidad para lograr una reducción de otro 5% dentro de algunos años. Esta comunidad comercial está deseosa de replicar este proceso en América (más allá de los cinco miembros del Hemisferio Occidental de la APEC).
Un punto de partida para América Latina y el Caribe es la ratificación e implementación de la revisada Convención de Kyoto, que estipula la simplificación y armonización de los procesos de aduana. La convención es uno de los principales instrumentos internacionales desarrollado por la Organización Mundial de Aduanas y es reconocida como un estándar internacional por la comunidad aduanera global. Desafortunadamente, si bien más de 50 países han ratificado la convención ni un solo país en América Latina o el Caribe lo han hecho, aunque se estima que algunos, como Chile, cumplen más de dos tercios de sus estipulaciones.
Hoy en día, América Latina y el Caribe enfrentan la necesidad de superar la desconexión entre las expresiones de apoyo a la facilitación comercial y los estancados intentos de la región por poner en práctica estas reformas. La buena noticia es que el desafío puede cumplirse y la recompensa podría ser grande y demorar poco en llegar. Pero en un mundo cada vez más competitivo, no hay tiempo que perder.
Chile en el índice de Desempeño de Logística
Si bien Chile quedó detrás de países como Corea del Sur, Malasia, China y Tailandia en el Índice de Desempeño de Logística del Banco Mundial, superó en el ranking a la mayoría de los demás mercados emergentes y, de hecho, a la totalidad de las demás naciones latinoamericanas, al ocupar el lugar número 32 de un total de 150 países. Más aún, el informe menciona a Chile como un ejemplo de círculo virtuoso dado que países en desarrollo en los que el intercambio comercial ha sido un importante factor en la aceleración del crecimiento por lo general tienen mejor logística que aquellos con niveles de ingreso similar pero en los que el comercio ha sido un factor menos importante dentro de a economía.
“Países bien conectados pueden tener acceso a muchos más mercados y consumidores: un país tan distante de la mayoría de los mercados como Chile puede ser un importante actor en el mercado mundial de alimentos de alto nivel, suministrando pescado fresco y frutas perecibles a consumidores en Asia, Europa y Norteamérica”, destacó el Banco Mundial.
Chile obtuvo su mejor puntuación en eficiencia y efectividad del paso por aduanas ocupando el lugar número 24, mientras que tanto en calidad de la infraestructura de logística como en la facilitación para hacer embarques internacionales, ocupó la posición número 34.
John Murphy es vicepresidente de asuntos internacionales de la Cámara de Comercio de Estados Unidos y vicepresidente ejecutivo de la Asociación de Cámaras Americanas de Comercio en Latinoamérica (AACCLA).
Tara Galvin es directora de asuntos para el Hemisferio Occidental de la Cámara de Estados Unidos.