Agosto, 2010

Reestableciendo el Equilibrio Riesgo-Recompensa de Chile

PrintPrintEnviar a un amigoEnviar a un amigo

Como parte del plan del Gobierno para financiar la reconstrucción, la República de Chile colocó en julio US$ 1.500 millones en bonos a 10 años en los mercados internacionales denominados en dólares y en pesos a tasas altamente competitivas. Esto indica que los inversionistas mundiales perciben un nivel de riesgo relativamente bajo al comprar bonos chilenos.

La percepción de riesgo de Chile ha disminuido en las últimas décadas lo que refleja la exitosa implementación por parte del país de políticas macroeconómicas consistentes y efectivas. Como el riesgo ha disminuido, la recompensa por parte de los inversionistas en la forma de diferenciales de tasas de interés también se ha reducido. Se ha logrado un ajuste efectivo del equilibrio riesgo-recompensa.

La política económica de Chile durante las últimas décadas también ha generado cambios a nivel interno, lo que incluye el mayor acceso al crédito, empresas más globalizadas y nuevos requerimientos respecto de la educación y la capacitación. Se deben desarrollar nuevas empresas con el fin de añadir valor en base a los recursos naturales del país, generando nuevos y mejores empleos para la creciente población.

¿Qué significa todo esto para el equilibrio interno riesgo-recompensa de Chile?

Claramente, se requieren ajustes para alinear las nuevas oportunidades Con los recursos tanto humanos como de capital. La edición de este mes de bUSiness CHILE revisa algunas de las áreas clave donde estos cambios son de la mayor urgencia, incluidas las de educación y financiamiento para pequeñas y medianas empresas.

El Gobierno del Presidente Sebastián Piñera está trabajando en estos desafíos con un enfoque incisivo. Los encargados de política monetaria están concientes de que es necesario que existan las recompensas apropiadas para los riesgos que Chile necesita asumir con el fin de que el país alcance su pleno potencial. Los riesgos que eran necesarios para llevar a Chile a la estabilidad económica no son los mismos riesgos para alcanzar el estado de país desarrollado. El mercado ha ayudado a ajustar el equilibrio riesgo-recompensa; pero se requiere el activo establecimiento de políticas, en especial en áreas sujetas a regulación y que involucren el bien público.

Por ejemplo, en educación ya no es suficiente mejorar las tasas de alfabetismo: Chile ya alcanzó estándares internacionales muy altos. Lo que se necesita es una mejor educación, en particular en matemáticas y ciencia, la cual se concentre en un compromiso de larga data con el aprendizaje. Esto significa que los profesores deben estar mejor preparados y ser mejor remunerados: una estrategia que debería atraer a los mejores y más brillantes, y motivar a algunos de los jóvenes más prometedores a convertirse en educadores.

Con respecto a las pequeñas y medianas empresas, el financiamiento tiene que estar orientado a la innovación, lo que significa aquellas empresas con mayores niveles de riesgo y mayor potencial de altos retornos. Sin embargo, tal como está, los intermediarios necesarios para financiar tales empresas y los administradores necesarios para operarlas tienen diferentes parámetros de riesgo/recompensa que los que existen hoy en día. Pero el Gobierno está trabajando para facilitar esta transición a través de distintos medios: la reevaluación y el rediseño de los programas de la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO); la reorientación de las iniciativas de ProChile; el desarrollo de la reforma Mercado de Capitales Bicentenario que se espera para más adelante este año; y la promoción del emprendimiento a través del programa “Start-Up Chile” del Ministerio de Economía. El cambio en el enfoque político está yendo a la par de un disciplinado enfoque para establecer metas bien definidas y asegurar continuas mediciones de los resultados.

El enfoque, por lo tanto, pasó de la macroeconomía a la microeconomía. Este es un cambio muy importante y estratégico en las políticas económicas de Chile; un cambio que es necesario para aumentar la productividad y llevar a Chile al próximo nivel de desarrollo de la manera más rápida y efectiva posible.

En AmCham aplaudimos los planes del Gobierno y estamos comprometidos para alinear nuestros programas con el fin de ayudar a acelerar el proceso de mejoras a la productividad. Creemos firmemente que la mayor inversión entre Estados Unidos y Chile, y una relación comercial aún más profunda contribuirán a ajustar el equilibrio riesgo-recompensa en favor de la mayor productividad y una tasa de desarrollo más rápida. Y nuestro compromiso con esta meta se muestra a través del programa de capacitación de AmCham para las Pymes en el sector de alimentos de valor agregado y en nuestros planes para organizar una misión comercial de alto nivel a California  durante el mes de septiembre de este año.

 

 

Recomendado: 
Contenido Recomendado